Antes de empezar definimos métricas claras: respuestas, reuniones, tasa de calificación, pipeline y conversiones. Si algo no está funcionando, no nos quedamos con la campaña “porque ya está lanzada”: la analizamos, detectamos el problema y reorientamos el proceso.
El enfoque es simple: si el sistema no está dando resultados, se corrige. Si hay un problema de oferta, de targeting, de mensaje o de gestión de la reunión, lo resolvemos. La idea es que el setters para coaches sea un canal escalable, medible y útil para las ventas.